La primera sesión : El carácter de los Hijos
Se habló principalmente de la importancia de conocer a nuestros hijos y aceptarlos tal y como son, confiar en ellos, dedicarles tiempo
A partir de ahí, se nos explicó que nosotros somos los dueños de las propias reacciones que tengamos ante tal carácter y cómo afrontarlo y mejorarlo. Nos dieron unas pautas generales para ayudarles en la formación de su carácter siempre teniendo en cuenta que son chicas (sexo) y la edad o período evolutivo en el que se encuentran.
Se apuntó la importancia de que eduquemos bien en la toma de sus primeras decisiones y establezcamos hábitos diarios, ya que son la base de su seguridad; saber a qué atenerse.
Muchas veces, la niña sabe lo que no tiene que hacer, pero ¿sabe lo que tiene que hacer? La educación, muchas veces está llena de "no", no y no, pero ¿saben lo que es el sí? Todo ello les crea un conflicto en el que no saben qué decidir y se atendrán a cómo esté mama hoy, si viene contenta o cansada, si hoy le apetece castigar o pasa de todo etc.
La seguridad llega por hábitos, rutinas y también por establecer normas claras, concretas y pocas. Si conocen la norma, saben cómo actuar. Saben que hay una consecuencia tras un error y que si comenten o se saltan esa norma, habrá un castigo. Por tanto, no castiga la madre o el padre, se castigan ellas mismas, porque conocen las consecuencias. Y ellas tendrán que decidir.
Segunda Sesión: Autoridad y Responsabilidad
La autoridad se debe ejercer con coherencia y sentido común, conociendo bien a nuestros hijos y cuidando las formas.
Debemos intentar evitar: mandar con autoritarismo ("porque lo digo yo"), los paternalismos inhibidores, los permisivismos incontrolados o los pasotismos depresivos.
El fin, que unos padres coherentes persiguen con el recto ejercicio de la autoridad, que sus hijos alcancen un correcto uso de la libertad.
En la etapa de las primeras decisiones, los niños no tienen adquirido el hábito de la obediencia. Debemos plantearnos si el problema está en la niña o el niño o en la calidad de las órdenes que hemos dado.
Cuando obedecen poniendo pegas en esta etapa de las primeras decisiones, los padres tenemos una oportunidad estupenda para “ganar esa autoridad”, dando a los hijos pequeñas lecciones de “saber hacer” y “saber decir”.
En fin fue una sesión muy interesante de la que tanto padres como educadores reflexionamos sobre nuestra autoridad.
Tercera sesión: Educación de la voluntad
Nuestros hijos han de hacer lo que tienen que hacer, bien hecho y cuando tienen que hacerlo. No hay que evitarles los obstáculos, aunque sí se pueden adecuar a sus posibilidades personales. Las dificultades no pueden exceder la capacidad de cada uno. En esta etapa los hijos han de ser entrenados a superar las dificultades, con el ejercicio reiterado de la repetición de actos virtuosos.
Tenemos que hacer ver a nuestros hijos el sentido de sus actos. Para ello, debemos conocer los valores que queremos enseñarles y su jerarquía. Además debemos conocer a nuestros hijos, sabiendo cuáles son sus actitudes, sus aficiones y sus necesidades.
La motivación es un elemento muy importante para educar su voluntad. La motivación está muy relacionada con favorecer su autoestima personal.
El interés hacia algo mueve la voluntad. A veces las cosas no les atraen porque no sabemos presentárselas adecuadamente. Debemos fomentarles ilusiones.
Si motivamos la voluntad aumentará su autoestima. La mejor forma de motivar la voluntad es siempre el refuerzo positivo.
Cuarta sesión: El tiempo libre, Juego, lectura TV y otros modelos
La relación que se establezca entre los hijos de estas edades y los medios de comunicación ha de ser orientados por los padres ya que provocan una gran influencia en los comportamientos de los niños.
Hay que lograr que aprendan a usarlos bien y conseguir que adquieran capacidad crítica, para defenderse de las muchas influencias que reciben. No podemos aislar a nuestros hijos de la tecnología, sino más bien hay que enseñarles a tomar el control de estas herramientas.
Entre los contenidos de la sesión nos hablaron de los efectos positivos y negativos que pueden tener los medios de comunicación
Nos propusieron medidas concretas y útiles que nos pueden ayudar a realizar un correcto uso de estas herramientas, ideas para disfrutar del cine en casa, la forma de sacar el máximo partido a internet y a los video-juegos y consolas. Nos comentó la importancia de seguir fomentando la lectura y el juego.
Quinta sesión: Amor Matrimonial superación de las crisis
Cuando oímos la palabra “matrimonio” la mayoría de la gente la puede asociar a “aburrimiento”, hijos que molestan, peleas, críticas…
Realmente el matrimonio se tiene que plantear como una AVENTURA en la que marido y mujer tienen que aprender a desarrollar la vida conyugal en todas sus manifestaciones: física, afectiva, sexual, intelectual, social, económica, cultural, espiritual…
Es completamente normal que a lo largo de una relación conyugal por buena y estable que sea sobrevengan momentos de crisis como expresión del proceso de maduración de la vida conyugal.
A.- CAUSAS MÁS FRECUENTES DE LAS CRISIS NORMALES
- Cuando no se tiene presente que hombres y mujeres son distintos.
- Cuando no se tiene un proyecto común de vida y futuro.
- Cuando nuestro presupuesto económico no es realista.
- Cuando las obligaciones domésticas y la atención a los hijos no son compartidas equitativamente entre marido y mujer.
- Cuando existen diferencias de criterios y valores en temas importantes de la vida familiar y de la educación de los hijos.
- Cuando falta entendimiento en el concepto y la vivencia del binomio relaciones conyugales-procreación.
B.- PROBLEMAS CONYUGALES
- La monotonía en la vida conyugal.
- La dedicación exclusiva al trabajo.
- La intromisión de las familias de origen.
- Desnivel marcado entre el mundo del marido y la mujer.
- Planteamiento inmaduro de la vida matrimonial.
C.- ¿CÓMO AFRONTAR LOS PROBLEMAS CONYUGALES?
- Reconocer el problema.
- Saber exponer el problema.
- Ser oportunos en el momento elegido para hablar.
- Sentarse a charlar relajadamente.
- Usar un tono suave y pausado.
- Iniciar la conversación con un tono positivo.
- Tener claro el objetivo ¿Qué pretendo decir? ¿Qué espero conseguir? ¿Cómo lo diré?
- Ser autocrítico en lo que nos corresponde de culpa.
- Ser receptivo a los argumentos del otro.
- Tratar sólo un problema.
D.- BUSCAR SOLUCIONES VALIDAS
- Formular lo que se desea solucionar y estar seguros que nos han comprendido.
- Decir lo que nos gustaría, no lo que no nos gusta.
- Cada uno aportar algo a la solución del problema (sin pensar en lo que está dando el otro).
- Pedir cambios de conducta pero no cambios de personalidad.
- Tener paciencia porque los cambios necesitan tiempo.
- Buscar ayudas de personas preparadas.
- Conocer bien al otro. Cada día concretar ¿qué he hecho hoy por mi pareja?
- Hacer una lista de preguntas sobre si conozco a mi pareja.
E.- PERDONAR Y OLVIDAR

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